UN GRAN PROYECTO PARA LOS QUE SOMOS HUMANOS

Esto no va de captar personas, sino de ampliar el horizonte de la esperanza. De que todas aquellas personas, que nos sentimos solidarios, nos unamos en un proyecto que puede llegar a tener una fuerza que sea capaz de beneficiar a muchos niños y niñas que tenemos más cerca de nosotros.

Este proyecto es ideal para las personas que no miran para otro lado, en un mundo donde la humanidad se pierde día a día. Y los que todavía nos consideramos humanos, tenemos la oportunidad de poder servir y hacer algo para la infancia más desprotegida de la Unión Europea, que es la española, la nuestra.

Menuda Gente Inocente nace como un proyecto de corazón, impulsado por la convicción de que la infancia merece lo mejor de nuestra sociedad. Su propósito no es competir con las asociaciones existentes, sino sumar, unir y fortalecer las iniciativas que ya trabajan por los más pequeños. A través de la cooperación, la creatividad y el compromiso, la asociación aspira a convertirse en una plataforma estable y confiable de solidaridad, alegría y esperanza.

Tu puedes apoyar este proyecto y colaborar con una de las más grandes causas, que es la mejora de la infancia en peligro. Ser socio/a, voluntario/a o colaborar como mejor puedas, ya es toda una hazaña por tu parte.

Contacta con nosotros y te diremos la fecha de una próxima reunión, donde podréis informaros con más detalle.

WhatsApp 625286818.

Correo menoresinocentes@gmail.com

Ayuda siendo voluntario-a

Si existe un gran valor que define a los humanos es la solidaridad. Si estás sintiendo el impulso de ayudar a las personas necesitadas, tu puedes convertirte en un ser humano solidario y hacerte voluntario para una gran causa. Aquí te vamos a explicar que existen muchas formas de poder colaborar y ayudar a entidades como la nuestra. Y en particular en Menuda Gente Inocente.

Sabemos que existe un 60% de los ciudadanos españoles que han donado para una causa solidaria, al menos en algún momento de su vida. Y para los que todavía no lo han hecho, las razones suelen ser la falta de recursos económicos o también la desconfianza en el destino de los fondos.